Rabietas o problemas conductuales
Discutir con otros niños o adultos, negando a cumplir ciertas normas, sintiéndose molesto o incluso culpabilizando a otros de su comportamiento inadecuado. Hay que valorar el contacto físico y la forma adecuada de relación y aprendizaje del niño.
Consulta en Churriana de la Vega (Granada), junto a Armilla, para familias de la Vega de Granada. Zonas desde las que vienen las familias.
- ★★★★★ 4,9 · 64 reseñas en Google
- Centro sanitario autorizado
- Parking gratuito a 1 minuto
01Qué son las rabietas y los problemas de conducta
Una rabieta es una descarga: el niño siente algo grande y todavía no sabe explicarlo ni frenarlo. Es esperable en los primeros años, porque el lenguaje y el control de los impulsos van por detrás de la emoción. Son más frecuentes entre el año y medio y los cuatro, y con el tiempo tienden a bajar.
Se habla de problema de conducta cuando siguen más allá de esa edad, se repiten muchas veces al día, se alargan mucho o afectan a la convivencia en casa, al colegio y a la relación con otros niños. No es mala educación ni falta de carácter de los padres. Muchas veces hay algo por debajo que el niño aún no consigue manejar.
02Señales por las que las familias nos llaman
- Las rabietas se repiten varias veces al día, se alargan veinte minutos o más y cuesta muchísimo que se calme.
- Discute con otros niños y con adultos, y se niega a cumplir normas que antes aceptaba sin problema.
- Culpa siempre a los demás de lo que ha hecho: nunca ha sido él, siempre le han provocado.
- Cuando pierde el control pega, empuja, tira cosas o se hace daño a sí mismo.
- En el colegio os han comentado que interrumpe, que se levanta de la silla o que choca con los compañeros en el patio.
- Evitáis cumpleaños, comidas familiares o el supermercado por miedo a cómo va a reaccionar.
- En casa cada adulto responde de una manera y ya discutís entre vosotros por cómo llevarlo.
- Los hermanos lo notan: se apartan, imitan las conductas o piden menos para no molestar.
03En qué trabajamos
Entender qué hay debajo
Antes de cambiar nada miramos cuándo aparecen las rabietas, qué pasa justo antes y qué ocurre después. Muchas conductas se sostienen por motivos que desde dentro de casa cuesta ver.
Reconocer y nombrar lo que siente
Trabajamos con el niño para que vaya reconociendo la rabia, la frustración o el miedo antes de que le desborden, y ensayamos otras formas de sacarlo fuera.
Tolerar el no y la frustración
Practicamos situaciones de esperar, perder, compartir o aceptar un cambio de planes, y ensayamos con él formas de sostener ese malestar sin que acabe en explosión.
La relación con los demás y el contacto físico
Miramos cómo lleva el contacto físico, cómo se acerca a otros niños y cómo se relaciona con los adultos. Ahí aparecen muchas de las dificultades del día a día.
Pautas para casa
Os damos pautas concretas de normas, límites y consecuencias, y trabajamos para que todos los adultos respondáis de forma parecida. Las respuestas muy distintas suelen desconcertar al niño.
Coordinación con el colegio y con el equipo
Si hace falta y nos lo autorizáis, hablamos con el tutor y con las compañeras de logopedia y terapia ocupacional, porque a veces la conducta se mezcla con lenguaje o con dificultades sensoriales.
04Preguntas frecuentes
¿Hasta qué edad son normales las rabietas?
Son muy frecuentes entre el año y medio y los cuatro años, y forman parte del desarrollo. A partir de ahí suelen ir a menos, aunque reaparezcan con cansancio o con cambios. Lo que orienta no es solo la edad: es cada cuánto pasan, cuánto duran, cómo de intensas son y hasta qué punto están condicionando la vida en casa y en el colegio.
¿Es culpa nuestra por no haber sabido poner límites?
No. Llegan a consulta familias muy distintas, con normas firmes y con normas más flexibles. La conducta depende de muchas cosas: el carácter del niño, el lenguaje, el descanso, cómo procesa lo que le rodea, el momento que vive la familia. Aquí no buscamos culpables. Buscamos entender qué está manteniendo esa conducta y qué se puede cambiar.
¿Nos vais a decir qué le pasa a nuestro hijo?
Hacemos una entrevista inicial y una evaluación con escalas estandarizadas, y os entregamos un informe con lo observado, los objetivos de trabajo y pautas para casa. El diagnóstico médico no nos corresponde: eso lo valora vuestro pediatra o el especialista que toque, y os orientamos si vemos que hace falta. Si hay autolesiones o un cambio brusco de conducta, consultadlo antes con el pediatra.
¿Cómo empezamos y cuánto cuesta?
Se empieza por una entrevista inicial con vosotros, 40 €, para contarnos con calma lo que pasa en casa. Después evaluamos al niño y os damos el informe con objetivos y pautas. Las sesiones de psicología infanto-juvenil son de una hora, 45 €. Estamos en Churriana de la Vega, con parking gratuito a un minuto.
La consulta está en Calle Calvo Sotelo, 9, Churriana de la Vega (Granada), con parking gratuito a un minuto.
679 19 14 85¿Lo hablamos?
La entrevista inicial infantil cuesta 40 €. Sirve para escucharte, ver el caso y decirte con claridad si esto es lo que necesitáis o si conviene otra cosa. No compromete a nada más.


